martes, 28 de octubre de 2008

El invierno en Shanghai

A las buenas,

Con las manos congeladas, hoy sólo podemos contaros más de diez razones por las que te das cuenta de que el invierno ha llegado a Shanghai:

1.- Los chinos salen a pasear con pijama a las cinco de la tarde (total, ya es noche cerrada) y ya salen con el modelo "acolchadito".
2.- Esta es muy obvia pero es verdad, las chaquetas vuelven a ser de exterior (Fuera aires acondicionados de pelarte de frío, arriba los muuuuuuuuuuuuuuy calientes)
3.- Todo tipo de ropa de manga corta desaparece de las tiendas, ya sólo se pueden comprar jerseys y pantalones largos y esos "monos" de felpa que los chinos usan debajo de la ropa. Más te vale que tengas ropa de verano a mano para la oficina (ver punto 2)
4.- El regateo con los chinos del fake es más sencillo, hay menos turistas y venden mucho menos. Y por el mismo motivo, los chinos del "Gucci-prada-lady bag-DVD-watch" están super-pesados con cualquier "lawai" que se les cruce.
6.- El tanto por ciento de veces que cuando pides una cerveza te la traen fría, baja del casi nada al nunca.
7.- Cuando vas a comer a algún sitio a modo de bienvenida te traen un vaso agua, SIEMPRE caliente. Y la ayi te regaña por tomar agua fría en invierno.
8.- Se sustituyen las infusiones de cebada (No es cerveza graciosillos, es la infusión "refrescante" del verano, por supuesto caliente) y vuelve el té.
9.- Misteriosamente una semana antes del frío las ayis de todos los "lawais" decidieron que era el momento de poner el nórdico.
10.- Ya vuelve a llover TODOS los fines de semana (de aquí a Junio, todos)
11.- Shanghai se vuelve gris, los que creíais que el cielo no era azul, teneis que verlo ahora que la bruma baja por los edificios hasta el suelo.
12.- Los comercios de temporada cambian su negocio: el que vendía esterillas de bambú se pasa a los edredones y el que vendía sandías se ha cambiado a las bombillas.
13.- Y cómo no, hace un frío de...pasmarse y te preguntas porqué tu casa tiene parking, seguridad y parque para los niños y no calefacción.

De todas formas, no os preocupeis por nosotros, también tiene sus cosas buenas: los hotpots vuelven a nuestra alimentación. Ahora es más difícil que nunca encontrar a Chupao, entre lo oscuro que está fuera y que podemos confundirle con cualquier niño medio gordo con su pijama de edredón nordico "acolchadito", no dejéis pues de ayudarnos ;)

Un fuerte abrazo,

Oscar y Mónica

viernes, 24 de octubre de 2008

Puntos flacos (y gordos..)

A las buenas,

Ante todo muchas gracias por todas las respuestas de estos días, que nos alegran y nos hacen compañía. Nosotros por aquí hemos indagado un poco y parece ser que lo educado es no abrirlo o hacerle poco caso para no mostrar ansias (¿a quien le debíamos las 25 pesetas?)

Como vemos que os ha gustado, vamos a hablar hoy de la gordura y la flacura para los chinos. Todo esto porque Nan hoy me ha dicho "Estás más delgada ¿no?" y yo he contestado ese automático, aunque no lógico, "ah, gracias" Así que ella me ha dicho que, de eso nada, que para los chinos como para las abuelas españolas estar más gordo es estar más sano. O eso les gusta decir...porque deben estar como enfrentados entre lo que su cultura dice y la realidad actual en la que el canón de belleza es la delgadez. Así, yo sé de buena tinta que Nan opina que yo soy "normal" y cualquier cosa con más gramos que yo es una pedazo de gorda (no se lo tengáis en cuenta, pensar que la china media es muy menudita) de hecho, el otro día el sastre me trajo una falda a casa y mantuvieron una conversación muy interesante sobre el gran tamaño de las caderas de las occidentales. De este modo, nada más volver de España hinchados de cocido, croquetas y otras cosas que extrañamos, yo estaba "arreglá pero informal" con mi chandal de estar por casa y Nan se me quedó mirando fijamente y me dijo "¿llevas algo en los bolsillos?" y yo le dije que no y ella "¿seguro?" y yo que no y ella "¿seguro, seguro?" Al final tuve que voltear los bolsillos y decirle "que no leche, que todo es mío"...Eso es sutileza a la China.

Feliz fin de semana a todos y no dejéis de buscar a Chupao, nosotros le estamos pisando los talones.

Un fuerte abrazo,

Oscar y Mónica



lunes, 20 de octubre de 2008

Hogar agridulce hogar..

A las buenas,

Haré caso a mi madre, aunque espero que no se acostumbre ;P Ya andamos por aquí de vuelta, sumergidos en la rutina, que en este caso es rutina de la China, pero no por eso deja de ser rutina.

Uno de nuestros hábitos de lunes, miércoles y viernes son las clases de chino, que además de enseñarnos lo propio, nos permiten observar de cerca y a veces hasta obtener explicaciones de los misterios de este país. Nan, nuestra profesora es un pozo de sabiduría china, sin fondo. Tanto que, ahora que ya no hay visitas ni viajes a la vista, creo que todo nuestro blog lo vamos a basar en ella. Será algo así como "Buscando a Chupao y encontrando a Nan"

Para que os hagais una idea Nan, tiene 24 años y es la única china de los millones que serán que parece más mayor de lo que es, tiene una mente abierta que le permite de vez en cuando mirar su propio país y su gente como desde fuera y tiene un problema con los occidentales porque se presenta como Nan, luego te dice que se llama Yan Nan, como Yan es el apellido acabamos por llamarla todos Nan Yan que es exactamente como no se la puede llamar Nan es su nombre y Yan su apellido y el apellido va delante y o la llamas por el nombre o la llamas por nombre y apellido, pero en el orden correcto. No sabemos porqué a todos los españoles nos gusta más llamarla Nanyan.

La hemos traído un regalito de España. A través de tres profesoras y una ayi, nos hemos dado cuenta de que los chinos, no sabemos porqué, no reciben los regalos igual que los occidentales o al menos que los españoles. Porque, vamos a ver, si a vosotros os regalan unos pendientes o un collar o una bufanda ¿Qué hacéis? En mi "libro de las buenas maneras" lo ponía bien claro lo abres, das las gracias, dices cuanto te gusta y te lo pones, y si es comestible, veanse bombones, ofreces a todo el mundo y los pruebas, más o menos ¿no? Pues aquí no, aquí dan las gracias, lo miran y lo dejan encima de la mesa como si jamás hubiera existido y luego lo recogen discretamente...en algunos casos aun sin abrirlos (Ojo que a Nan su collar le gustó, hoy lo traía puesto) El caso es que para obtener una explicación tendríamos que preguntar al obsequiado y no son formas. Así que, por 25 pesetas la respuesta, ¿porque no muestran alegría ante los regalos? un dos tres responda otra vez...(Y si por lo mismo nos decís dónde va a pasar Chupao el invierno, mejor todavía...)

Abrazos para todos,

Oscar y Mónica

miércoles, 1 de octubre de 2008

¡Foto! Ella quiere gasolina...

A las buenas,

Ante todo felicitar a los cumpleañosos de ayer, que no se nos pongan celosones: muchos tirones de orejas para Sergi, Crispún y la pequeña Herrera.

Hoy queríamos mostraros, una foto robada (menudo grito nos pegaron porque no se podían hacer) en una "gasolinera" de China, lo pongo entre comillas porque no tengo nada claro si cuando lo que se vende es "gas" sólo, también se llaman así. El caso es que un taxista nos llevó a repostar y eso sí, nos hizo bajarnos del coche por precaución. La precaución no impedía sin embargo que nos quedáramos al lado (no fuera a ser que la idea más bien "reorganizar" todos nuestros trastos) donde bien podría alcanzarnos una explosión ni tampoco impide, claro, fumar en las gasolineras.





Por último, deciros que esta es probablemente la última entrada que escribimos en un tiempecillo... vamos a estar líados con cosas del trabajo, así que colgamos un"Cerrado pero no por vacaciones" Mientras tanto, no dejéis de buscar a Chupao.

Muchos abrazos,

Oscar y Mónica

martes, 23 de septiembre de 2008

Pues a nosotros nos gusta Xian, qué pasa.

A las buenas,

Hace un par de días que volvieron mamá y José (snif snif) y con esto se acaba la temporada de visitas y vuelve la "normalidad" dentro de lo que cabe la normalidad en este país.

Como sabéis el fin de semana hemos estado en Xi'an, la verdad es que es una ciudad que, no sabemos muy bien si por envidia o por que la han dado demasiado bombo, no está muy bien considerada entre los expatriados en China. La gente te dice que no merece la pena. Pues que queréis que os diga, a nosotros nos ha gustado mucho. A pesar de las muchas desventuras que, para variar, nos han pasado. Porque nada más llegar al "hostel" que habíamos reservado que era muy mono y estaba al lado de la muralla nos dijeron que no había habitaciones, pero que tenían otro y que nos llevaban allí..Y allí fuimos. Tras un invierno de visitar factorías chinas puedo aseguraros que eso era una fábrica y no muy buena. Si nos llegamos a alojar allí, en una de sus desconchadas y húmedas habitaciones, fijo que a las cinco nos levantan y nos ponen a currar. Así que dimos alguna vuelta. Menos mal que Oscar encontró otro en la misma calle que el primero, que resulto ser mejor y más bonito (una antigua casa china) y a pesar de todo la odisea acabó bien.

Como teníamos tan cerca la muralla y ya no teníamos tiempo de nada, nos fuimos a recorrerla en bici, que es algo típico. La verdad es que es impresionante de grande y de bonita. Lo que no logramos entender, especialmente porque se nos hizo de noche es como una muralla que es rectangular tiene más de cuatro lados. Porque no hacíamos más que doblar esquinas y nunca llegábamos al lado dónde había que devolver la bicicleta. Por un momento debimos estar "dentro del laberinto" pasando hambre y dejándonos el culo con los baches.

El sábado habíamos decidido ir a Huashan, para los lectores fieles, esto no es Huangshan (la montaña amarilla) en la que ya estuvimos en Julio, sino la montaña de la flor llamada así por su pico central rodeado de otros cuatro que hacen que parezca una flor. Es la más alta de las montañas sagradas de China y llegar allí, también fue una odisea. Se nos ocurrió coger un viaje organizado, cierto es que nos engañaron y nos dijeron que íbamos sólos en una furgoneta y acabamos en un autobus con 51 chinos. El problema no es ir con chinos, lo vais a entender rápido, el problema es que ellos van a otro rollo, así que en el camino paras tres veces en las tiendas de los primos del guía a comprar "souvenirs". Después, antes de subir a la montaña te meten a comer a un sitio inmundo para que camines con la barriga llena. Eso hace que, habiendo salido a las 8 de la mañana y, estando la montaña a dos horas, acabes llegando a las 12 al teleférico. Ojo, no a la montaña, porque al llegar a esa hora, llegas con todos los domingueros chinos. Así que nos tocó hacer casi dos horas de cola. Conclusión, a las 2 arriba para bajar a las 6. Aun así, merece la pena, podéis juzgar por las fotos. El teleférico asusta de lo empinado que es y el coche es tan pequeño que se bambolea todo el tiempo. Te deja a mitad de la montaña y ahí empiezan las escaleras (sí, amigos, como toda montaña china tiene escaleras de cabo a rabo) en este caso casi verticales y con cadenas para agarrarse (de ahí que el guía nos llevara a la tienda de su primo a comprar guantes) En cada pico hay un pequeño templo y en cada cadena candados que llevan las parejas como muestra de amor. Todo el rato hay unas vistas tan increibles que, para que la gente no se caiga mientras mira, han tenido que poner estos carteles.



Esa noche fuimos a cenar pinchitos al barrio musulmán de Xi'an que visitaríamos más despacio al día siguiente. La verdad es que es una sensación curiosa, el ambiente del bazar o la mezquita, la calle con las mujeres tapadas y ellos con sus gorros, los dulces de almendras y que al mismo tiempo todos sean chinos y el arte sea chino y hablen chino...Quizá sea lo mejor que tiene Xi'an y no se le da mucha publicidad. Sobretodo a la mezquita, que es casi casi un templo chino, con su ambiente de paz, sus jardines, sus pabellones, pero llena de chinos con "chilaba".



Y por último...qué deciros de los guerreros de terracota...A nosotros nos han parecido impresionantes, es verdad que sería mucho más bonito verlo todo excavado y verlos en su posición real y no bajo las uralitas, pero están en ello. Y por ahora es maravilloso ver esa ciudad subterránea y esos miles de hombres todos con caras diferentes, preparados para la batalla. No cuesta nada pensar en que, como en las películas, por la noche cobren vida y se pongan a montar los caballos o a jugar al ajedrez chino.



No sabemos si Chupao andaba camuflado entre los guerreros, aunque bien pensado al peso se le hubiera visto enseguida, pero una vez más volvemos a Shanghai sin haber encontrado su rastro.

Abrazos para todos,

Oscar y Mónica





jueves, 18 de septiembre de 2008

¡Foto! Derecho de admisión

A las buenas,

Hoy andamos medio-tristones, dos de nuestras personas favoritas de Shanghai se han vuelto a España y aunque empezamos a acostumbrarnos a que la gente se vaya, hay a quien sabes que echarás de menos cuando llegue el invierno. Después de este momento lagrimilla ¡MUCHAS FELICIDADES MAITE! Te mandamos un montón de besotes.

Aquí tenéis una foto de la entrada a la sauna, jacuzzi y área de masaje del mejor hotel de Nanjing, como veis los chinos no se andan con chiquitas ni creen en lo políticamente correcto:




No se admiten pacientes con enfermedades venéreas ni de la piel, obviamente la pregunta es ¿Qué tipo de masajes se dan para que no se admitan pacientes con enfermedades venéreas? :P

Por cierto, acabamos de recibir una noticia de última hora: ¡¡¡ENHORABUENA CINTIA!!! Nos ha hecho mucha ilusión la llamada para contarnos que no solo has aprobado si no que has conseguido una de las notas más altas, a seguir currando que ya queda menos.

Un abrazote,

Oscar y Mónica



lunes, 15 de septiembre de 2008

Nanjing o 1600 millones de razones para no viajar en fiesta nacional

A las buenas,

Como sabéis hemos pasado un par de días buscando a Chupao por Nanjing, capital del sur (al contrario que Beijing que es la capital del norte) Y según muchos la más bonita de las grandes ciudades de China...bueno, cada uno es cada cual.

A nosotros es que se nos junto todo. Hoy es fiesta nacional en China, según su calendario es quince de agosto y se celebra la llegada del otoño. Eso significa cientos de millones de personas (literalmente) que están de puente. Eso genera unos cuantos problemas al salir de viaje. El primer problema fue que no había billetes pronto y sólo quedaban de primera, nada muy grave. Peor fue la riada de personas que había en la estación de Nanjing al llegar, eso supuso hacer cola durante media hora para el taxi. Cuando estábamos llegando al final, una familia con varias maletas gigantes intentó colarse y claro, recibieron unos cuántos gritos mal dados en chino de todos nosotros diciéndoles que ni hablar. Nos "abrimos por la banda" para impedirles avanzar al grito de "no pasarán" y provocamos una revolución porque a partir de ahí nadie de la fila (que hasta entonces no parecían haberse dado cuenta de que uno puede protestar cuando alguien hace algo mal) quería dejarles colarse. No sabemos cómo pudo acabar aquello porque huimos en los taxis.

Cuando por fin llegamos a nuestro hotel que era de calidad media, estaba lleno y nos alojaron en el edificio "supletorio". Es decir, una pensión mirando a una carretera en obras que algún "ideólogo" había asfaltado de chapas de metal que durante toda la noche sonaban al paso de los coches. Además, estaba situado en el supuesto centro, que no tenía nada de antiguo. A las dos de la tarde no había ya donde comer y tras dar vueltas durante una hora, encontramos un sitio estupendo. El problema fue que al salir de allí casi todos los monumentos estaban ya cerrados, porque allí las cosas cierran a las cinco.

Bueno, vale, quizá ya me estoy pasando. Conseguimos ver la muralla, que es la más larga del mundo de las que rodean una ciudad, y que nos pareció muy bonita. Tenía una colección de ladrillos de distintos canteros chinos, marcadas con caracteres, de las que usaron para construir la muralla, por cierto, haciendo cemento con arroz pasado. Nos gustaron mucho unas bolas que usaban como armas, bueno, en realidad la traducción del cartel en inglés, que es lo que nos gustó, lo dice todo. Lo que pasa es que alguien había decidido poner muñecos de cartón piedra vestidos de antiguos y con cara de chino malo por toda la muralla, que le daban un toque de atracción antigua del parque de atracciones.



De allí nos fuimos a pasear por el casco antiguo, reconozco que estaba bonito con toda esa iluminación y que en la ciudad hay como un ambiente de pueblo en fiestas que es bastante agradable. Además, algunos templos abren también por la noche y poder hacer ese tipo de visitas no es frecuente. Entramos al templo confuciano esperando encontrar un poco de paz entre el barullo. No lo logramos. No parábamos de decir "Ay, si Confuncio levantara la cabeza..." Dentro había que pagar hasta por hacer fotos y en el último pabellón había un mago con música popera a todo trapo, vestido de Locomía (abanicos incluidos) haciendo trucos super malos.

Fuimos a cenar comida típica de la zona. Tras ser engañados en otro restaurante, encontramos el que nos habían recomendado. En Nanjing hay unos restaurantes en los que pagas una cantidad y ellos te sacan muchos pequeños platos de cerámica dándote a probar distintas especialidades (vamos, lo que hablábamos de las tapas el otro día) Hay de todo, pero de todo: panecillos, mooncakes, sopa de sangre de pato, gambas, flor de loto frita, tofu maloliente, sopa de alubias dulces, huevos negros...Lo que pasa es que uno a estas alturas sabe que cada cosilla de esas vale un yuan (bueno, y algunas deberían pagarte porque te las comas...) y claro, para que te cobren cien yuanes debería haber cien platos por persona. Aunque en la foto lo parezca, no había tantos. Pero eso sí te los traían todos a la vez. En cualquier caso, fue especial y divertido y por eso, mereció la pena. Por cierto, si alguien tiene dudas sobre el contenido de algún platillo que pregunte, haremos lo posible por contestar.

Con todo esto, ayer nos fuimos a conocer la famosa "Montaña púrpura" A lo mejor lo hicimos mal (bueno, de todas todas lo hicimos mal) pero decidimos subir en teleférico para luego bajar andando. El teleférico resulto ser un telesilla, lo cual ya no es muy relajante, pero además nos tocó un niño chino detrás gritando cada veinte segundos "hellouuuuuuuuuuuuuuu" Y bueno, a nadie se le había ocurrido cortar un poco las ramas de los árboles del camino, así que a cada rato te golpeaban el culo y las piernas con toda la ira del bosque que se ha cabreado porque le han puesto cables por encima. Después de jugarnos así la vida, arriba no se veía nada porque había niebla. Así que empezamos a bajar por un camino entre los árboles en el que tampoco se veía nada. Decidimos ir hacia una zona donde había pagodas y templos. Dos horas después ya sólo teníamos tiempo para salir de allí, pero en el camino de salida había dos guardias (medievales) que te cobraban derecho de paso y si no querías tenías que volver a subirte la montaña para ir por otro lado: pagamos, claro. Malamente vimos una pagoda que había por allí y el famoso "templo sin vigas" donde no había vigas pero sí, otra vez, muñecos del "tren de la bruja". Salimos de allí bastante "jartos" y pensando que Shanghai al fin y al cabo, no está tan mal.





Nota: Como todos sabemos, la perspectiva que uno tiene de lo bonito o feo de un lugar depende de muchas, muchas cosas. En nuestro caso, no se dió ni una a favor, pero mucha gente en la que confíamos dice que Nanjing es precioso sólo que, no lo hagais como lo hemos hecho nosotros. Algo hemos exagerado, pero esperamos que os hayais reido. Eso sí, vimos un bebé tan gordo que bien puede ser que la familia de Chupao proceda de allí.

Muchos abrazos para todos,

Oscar y Mónica