A las buenas,
Siempre os estamos contando las cosas buenas y divertidas que nos pasan, así que hemos decidido que por lo menos hoy vamos a intentar transmitiros que no todo es siempre un camino de rosas. De todas formas, hay que aclarar que tomándote las cosas con humor (¿Qué otra opción te queda?) nada es tan duro ni tan malo.
La idea surgió después de un

día en el que sufrimos varias veces el "choque cultural" con la "calidad china" (nos reservamos el derecho a exagerar) Supongo que cuando habéis leído el título se os habrán venido a la mente las cosas que venden los Chinos en las tiendas de "20 duros" de España (que por cierto aquí no hay tantas y no
veais lo que se echa de menos, aunque las que hay son de 2 kuai, unos 20 céntimos) Bueno, pues tened claro que eso es una maravilla comparado con las cosas que te encuentras por aquí. Por defecto, si pueden conseguir un producto para vender medio céntimo más barato lo prefieren, aunque la calidad baje a la mitad. Obviamente ante esto existen excepciones, el problema es que uno no puede ser experto de todo (De hecho podríamos decir que somos de nada) y mientras alguien te dice dónde se hace la compra perfecta no te queda otra que probar
El domingo por la mañana nos fuimos a buscar un regalo para Carolina y Dolores, ya que por la tarde celebraban sus cumpleaños. Aparentemente la cosa era simple, un par de plantas y unos detallitos. Recorrimos
milcientas floristerías en las que las más que vender, parecían centros de recuperación o cementerios de plantas. Y encima, cuando les decías que la planta que intentaban venderte estaba medio muerta la echaban un
manguerazo que por poco le arrancaban las hojas...Finalmente, encontramos una con plantas bonitas y algunas hasta bien conservadas. Era algo más cara que las demás pero no nos molestamos ni en regatear de los cansados que estábamos, después nos han comentado que hay un mercado de plantas y flores al que pronto iremos.
La baja calidad también te la encuentras en la casa: De vez en cuando nos quedamos con algún pomo o picaporte en la mano, cuando no es con la puerta entera... la caldera, que no siempre calienta y nuestro juego de cubiertos comprados en
Carrefour del que sólo quedan cadáveres... y de la ropa ni hablamos, porque o compras ropa de "
supermarcardelamuertecarasquenoveas" o mejor le haces un seguro de vida a los botones, que en una semana no te queda ni uno. Por suerte para los que vengáis, vamos encontrando buenos sitios para comprar, así que podéis venir hasta sin calcetines y traer la maleta llena de productos "
Made in Spain"
La verdad es que lo que os hemos contado no es tan molesto como la efectividad de los "
currelas" chinos (Manolo y Benito unos artistas al lado de lo que te encuentras aquí) Para que os hagáis una idea a Rafa, uno de nuestros
coleguillas de
Shanghai, que trabajaba en una empresa de muebles de lujo le dijeron que se diseñara su propio despacho, porque no está bonito que un jefe en una fábrica de muebles de lujo amueble tipo
Ikea. Él se lo
curró y le quedó muy bien, pero al montarlo había una chapa por la parte de delante que no se había pegado bien del todo. Avisó al jefe del equipo de instaladores y vino con varios de sus asistentes, quizá para demostrarles lo bien que sabía tratar a los occidentales. Y ni cortó ni perezoso enganchó dos tornillos (Y digo tornillos no clavos) y se puso a dar martillazos para clavarlos en la chapa y que se sujetara contra la mesa de roble o de ébano... Supongo que el final os lo podéis imaginar.
Por nuestra parte solo deciros que cuando nos mudamos a la casa vinieron un par de
currelas a arreglar unos pequeños desperfectos. El resultado fue: Se cargaron una lámpara, cambiaron un grifo (Que por supuesto instalaron mal), la mitad de las cosas no supieron arreglarlas y la otra mitad se rompieron en tres días. Compramos unas herramientas para ir arreglando cosas, y pese a
nuestra poca experiencia reparamos bastante cosas, el problema es que cuando arreglas una se rompen otras dos. Por cierto, sabemos que muchos sabéis de electricidad pero ¿Alguien sabe de grifos? Tenemos un problemilla...
Quizá
Chupao se ha quedado tirado en alguna cuneta con un coche recién reparado y no consigue volver...
Besillos para todos,
Oscar y Mónica.